Qué es el masaje facial japonés

Escrita por el 21 jul, 2020 de Blog | 2 comentarios

El masaje facial japonés ha experimentado en los últimos diez años una difusión espectacular. En este tiempo se ha convertido en uno de los tratamientos más demandados en los centros de estética y de terapias manuales.

Conocido también como lifting facial japonés es, sin embargo, un gran desconocido.

En occidente ha quedado relegado, casi en exclusiva, al ámbito de la belleza por sus espectaculares resultados. Sin embargo, el efecto sobre la belleza es un efecto secundario de los terapéuticos. Lo importante siempre fue lo que puede hacer por el bienestar y la salud de las personas.

Un pelín de historia del masaje facial japonés

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Cada vez que nos referimos a cualquier actividad tradicional que viene de oriente, lo hacemos diciendo que es un arte milenario. No en este caso. El Masaje Facial Japonés tiene unos quinientos años. Aunque, como casi todo lo que viene de Oriente, no se tiene certeza.

Lo que sí sabemos es que el masaje facial japonés nace como evolución de un masaje corporal llamado Anma. Anma es algo así como apretar y frotar; vamos, masaje.

Y sí se sabe que el Anma nace en Japón hacia el año 1300.

Es curioso, porque si hablamos de artes marciales, de acupuntura, de tai chi y prácticamente de cualquier actividad o arte oriental, solemos decir que se pierde en la niebla de los tiempos. Y no tenemos ni idea de cuándo comenzó.

Pues en el caso del Anma sabemos que empezó hacia el 1300 (A.D.). Eso es así porque está datado el momento en que todo el conocimiento de la Medicina Tradicional China (fitoterapia, acupuntura, Chi Kung, etc.) llegó a Japón y junto a todo eso, llegaron los masajes, de crucial importancia para la MTC.

En China el nombre era diferente: no se llamaba Anma, sino Anmo. Y Anmo significa algo así como apretar y frotar, y este, sí, tiene un origen que se pierde en la niebla de los tiempos. De hecho, se piensa que el primer acto curativo de la humanidad fue cuando alguien usó las manos para, frotando y apretando, aliviar un dolor.

Al llegar a Japón, se mezcló con otro tipo de manipulaciones corporales que ya tenían allí y adquirió características propias y diferenciadas del Anmo chino.

Un masaje de emperatrices.

traje tradicionalUna vez en Japón, hubo una rama del Anma que se dedicó a trabajar los hombros, la región cervical, el cráneo y el rostro, en una constante evolución y especialización que llega a nuestros días en la forma de masaje facial japonés. Es cuando empiezan a observarse más evidentemente los efectos sobre la belleza.

Cuenta una leyenda que una emperatriz, en el siglo XVII, a la que llegó noticias de dicho masaje, quiso probarlo. Quedó tan impresionada que lo adoptó para uso exclusivo de su familia.  Con el tiempo, el masaje facial japonés traspasó los límites del palacio imperial.

Cada mujer que lo recibe se convierte en emperatriz.  Cada hombre, en emperador.

Un poco de historia increíble.

Hay otra historia.

Tras las batallas, los Samuráis necesitaban recuperarse rápidamente del esfuerzo en el combate. Para logmasaje facial japones kendorarlo usaban distintos tipos de masajes entre los que, dicen, estaba el masaje facial japonés. No sólo se recuperaban físicamente, también lograban calmar la mente, imprescindible tras el caos de la batalla.

Lo que no se sabe es si los samuráis estaban más guapos por efecto del masaje. Como siempre, leyenda e historia se confunden.

La novedad de lo antiguo

Lo cierto es que el Anma, masaje tradicional japonés, es el que se realizaba por todo Japón. Lo aplicaban ciegos, que desarrollaban una exquisita sensibilidad en sus manos. El Anma, siempre desde la base de la Medicina Tradicional China, se preocupaba por la salud.

masaje facial japones bailarinasUna nota importante es que en la cultura oriental la salud no es solo ausencia de enfermedad, sino bienestar. La búsqueda del equilibrio entre la mente y el cuerpo siempre ha sido la meta de todo esfuerzo terapéutico.

El masaje facial japonés comienza a difundirse en Occidente hace unos 25 años. Y rápidamente sufre una vertiginosa difusión porque teniendo como base la preocupación por la salud, tiene unos efectos visibles e inmediatos en el rostro de quienes lo reciben.

El vertiginoso ritmo de vida actual nos aleja del equilibrio y del bienestar. Nos provoca infinidad de dolencias que, no siendo letales, ni graves, pueden ocasionar un clarísimo deterioro de la calidad de vida. El masaje facial japonés viene como anillo al dedo para combatir esas dolencias.

¿Qué es el masaje facial japonés?

En occidente se le conoce como lifting facial japonés, pero es mucho más. En sus orígenes era un masaje terapéutico, si bien actualmente casi todas las personas que lo solicitan lo hacen por sus efectos en la belleza del rostro. En realidad, los efectos estéticos y los terapéuticos están estrechamente ligados. Casi podríamos definir el masaje facial japones como el masaje de origen japonés que busca la belleza a través de la salud.

Finalidad terapéutica

Es el origen del masaje. Nació para ayudar en los problemas tanto físicos como síquicos de las personas.

Revasculariza, y aumenta la inervación. Por lo tanto, es eficaz en la parálisis facial.WP_20161004_11_21_08_Pro_LI

Libera la musculatura de la mandíbula, con lo cual es excelente para el bruxismo. Es curioso, pero parece que cada vez más gente lo padece.

La liberación de la musculatura cervical es simplemente espectacular.

Una consecuencia casi inverosímil es que mejora la vista. Muchos problemas de la vista son ocasionados por el estrés y la tensión. Provocar descanso, relajar los músculos intraoculares y reducir el estrés obran una mejora de la vista que, aunque parezca casi milagroso, es muy natural.

Finalidad estética

aprendiendo masaje facial japonésEs más bien una consecuencia.. Las manipulaciones musculares buscan no sólo liberar las tensiones, sino tonificar. Como consecuencia, se produce la definición del óvalo facial, la elevación de los pómulos consiguiendo el tan ansiado efecto lifting.

La expresión se dulcifica, los ojos cobran brillo y vitalidad, la sonrisa aflora.

Estimula el flujo sanguíneo y linfático nutriendo y oxigenando las células de la piel. Un músculo relajado permite un mejorar el flujo. Ello contribuye a la mejora del aspecto y la suavidad de la piel

Lo que consigue

Reduce los niveles de tensión, tanto mentales como musculares. Hombros y cervicales se liberan, como si nos masaje facial japones relajación
hubiésemos quitado una mochila llena de piedras que nos hace sentir pesados.

Nos descansará en unos 60 minutos como si hubiéramos dormido varias horas.

Reduce las tensiones de la musculatura facial, dulcificando la expresión. Alivia el bruxismo.

Disminuirá los dolores de cabeza de origen tensional.

Aumentará la circulación sanguínea, oxigenando y nutriendo las células del tejido facial. Estimula el flujo linfático, propiciando una limpieza interna que, junto a la oxigenación de la piel, aportará un espectacular brillo al cutis difícilmente alcanzable por otro método.

Detiene el caos mental, permitiéndonos mejorar el sueño.

¿Y qué se siente cuando se recibe?

La reducción progresiva de las tensiones de la región cervical será una de las primeras sensaciones. A diferencia de otros masajes, serán manipulaciones muy agradables. Si aparece alguna sensación de dolor será ese tipo de dolor gustoso que acompaña y facilita aún más la liberación muscular.

efectos del masaje facial japonésEl rostro se habrá liberado de tensiones en músculos que ni siquiera sabíamos que existían.

Durante la sesión caeremos en un estado de sopor. Evitar dormirse será tarea imposible en un sueño profundamente reparador.

Desaparecen las prisas. Huyen las urgencias. Nos sentimos en calma, en paz.

Por momentos el cuerpo flota, se diluye, desaparece.

Al término del masaje, continuará la ligereza y nos maravillará que un masaje facial nos haga sentir como si nos hubieran dado un masaje en todo el cuerpo.

Y si lo aprendo, qué voy a sentir mientras lo hago.

Al poco de aprenderlo tal vez te sientas insegura. Suele ocurrir cuando acabas de aprender algo y aún crees que no has practicado lo suficiente. Pero luego te pones y te sorprende que al hacer el masaje te relajas.practicando masaje facial japonés

Las técnicas van surgiendo y a medida que avanzas la inseguridad desaparece. Y la rematamos cuando la persona que se pone en tus manos se va encantada.

No importa que no recuerdes algún paso, las técnicas conforman un arsenal que te permite alcanzar tu objetivo. No es imprescindible hacerlas todas. De hecho, es muy raro que en una sesión se ejecuten todas las técnicas. Eso sí, conocerlas te permitirá un mayor alcance y profundidad de los efectos.

Verás que no das servicios, sino que ayudas a las personas; eso te sentará maravillosamente. Tras cada masaje, te sentirás más feliz.

¿Dónde aprenderlo?

Cada sesión puede variar su duración. En la Escuela de Masaje Facial enseñamos tres niveles; cada uno con una duración y, por tanto, con más efectos, más profundos, y más intensos.

Mediante técnicas de soltura y amasamiento, liberamos las tensiones de la región cervical. Eso es esencial. Sin lograr esta soltura, el masaje quedará a medias y no conseguiremos la liberación de la fascia, que permite el flujo de la linfa y la circulación periférica.

Con técnicas de amasamiento, tonificación, lifiting y percusión tonificamos, limpiamos el tejido de toxinas y células muertas. Estimulamos la producción de colágeno y elastina. El cutis recupera la elasticidad y se ralentiza el proceso del paso del tiempo, disminuyendo arrugas y flacidez.

Deslizar los dedos por los recorridos de los meridianos y la presión en los tsubos, provoca el equilibrio necesario para que todo se conjugue. Además, es lo que proporciona la vinculación con los órganos internos, provocando la sensación de ligereza de todo el cuerpo.

Tras una fase de drenaje, para facilitar la eliminación de las toxinas que se han liberado, pasamos a la finalización. La digitopresión craneal es la perfecta guinda de un delicioso pastel.

Pero una de las cosas más importantes es hacer como los antiguos masajistas: ciegos que solo “veían” a través de las manos. En el masaje facial japonés, las manos deben ver y escuchar. No se trata de tener un repertorio que se repite en cada persona. Adaptación, sentir las necesidades y ajustarse a ellas. Esa es la cualidad que ha de tener todo masajista: la capacidad de convertirse en un guante que se adapta a cada persona, convirtiendo cada sesión en una experiencia única e irrepetible.

No sabemos a ciencia cierta a dónde van; pero quienes reciben el masaje no tienen prisas por regresar. Lo hacen con una sonrisa luminosa y franca. Los movimientos son lentos y disfrutan al comprobar que las molestias han desaparecido.

En definitiva.

  • El masaje facial japonés es el mejor método para ralentizar los signos del paso del tiempo.
  • Es muy antiguo, aunque poco conocido en Occidente.
  • Se inició como un masaje preocupado por la salud.
  • Los efectos sobre la belleza se desvelaron como consecuencia del mantenimiento de la salud.
  • Posee un repertorio de técnicas muy variadas encaminadas a mantener el equilibrio cuerpo, mente y espíritu.
  • El masaje te hace sentir bien y esas sensaciones se reflejan en el rostro.
  • Debe ajustarse a cada persona en función de las necesidades de cada momento.

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2 Comentarios

  1. Buenas, me gustaría saber cuándo habrá un curso de masaje facial en Madrid. Gracias

    • Muchas gracias por interesarte en nuestros cursos, Cecivel. En breve tendremos la fecha para nuestro próximo curso en Madrid. Saludos.

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