Masaje Facial Japonés

Masaje Facial Japonés

El Masaje Facial Japonés ayuda a rejuvenecer y reparar el tejido facial; previene y reduce el impacto del proceso del envejecimiento, liberando la energía y la tensión bloqueada en los músculos faciales y del cuello. Con un tacto rápido y rítmico, se estimula el sistema nervioso, se mejora la circulación de la sangre y el flujo linfático, se consolidan y tonifican los músculos, y se equilibra el flujo de la energía en la cara. Estas técnicas terapéuticas estimulan los nervios faciales alcanzando las células de la piel, beneficiando y aumentando la circulación sanguínea, distribuyendo nutrientes y eliminando las toxinas, impurezas y células muertas de la piel, centrándose en la condición de la piel, los músculos subcutáneos y el Chi: la energía vital.

Este masaje es el tratamiento natural más efectivo para mejorar la condición de la piel y minimizar el proceso de envejecimiento. El resultado es una piel brillante, luminosa, fresca, en un rostro sereno y radiante.

En la Escuela de Masaje Facial Japonés, Kaobido, enseñamos el masaje en tres niveles, resultando, en cada uno, un masaje en sí mismo y un paso hacia el conocido como Ritual Imperial de Juventud, una auténtica experiencia encaminada a obtener unos sorprendertes resultados

Método de Rejuvenecimiento Facial  Básico:

Tonificación y relajación facial.

Duración: 20 minutos.

 

Método  de Rejuvenecimiento Facial :

Mediante técnicas suaves de golpeteo, amasamientos, movimientos circulares que se aplican por todo el rostro, se alcanza un profundo estado de relajación facial a la vez que logramos mejorar la circulación sanguínea, aportando mayor oxigenación y más nutrientes a la piel y estimulando el sistema linfático obteniendo una profunda relajación.

Duración: 50 minutos.

 

Ritual Imperial de Juventud:

Más que el simple aspecto externo, el Masaje Facial Japonés entiende la belleza como el equilibrio entre los estados físico, mental y espiritual. Para ello una sesión de Masaje Facial Japonés completa requiere de dos fases: masaje y energía. La primera consta de técnicas delicadas y precisas que incluyen suaves golpeteos, amasamientos, movimientos circulares que son aplicadas por todo el rostro, el cuello y el cráneo. La segunda consta de suaves presiones en puntos precisos con el fin de estimular el flujo de energía y que ésta sea equilibrada. Al final de esta sesión nos sentimos más serenos, en paz y radiantes. Existen, además, tratamientos específicos para el contorno de ojos, la frente y las mejillas.

Duración: entre 75 y 90 minutos.